A pesar de las especulaciones Fidel Castro no padece cáncer01/19/2007
Antonio Andraus
NUEVA YORK– “Los muertos que vos matáis… gozan de cabal salud…’’, como dice el refrán español y puede aplicarse estrictamente al estado de salud del mandatario cubano Fidel Castro.
Contra todos los pronósticos y especulaciones que no han creado ni científicos ni médicos, el eterno dictador de Cuba, no “padece una enfermedad terminal’’.
La información salió de boca del prestigioso médico José Luis García Sabrido, jefe de cirugía del hospital “Gregorio Marañón’’, de Madrid, España, luego de viajar hasta la isla antillana a practicarle varios exámenes al paciente de 80 años, tras solicitud del propio gobierno cubano.
Fidel Castro, que cedió el manejo férreo y gubernamental de la isla a su hermano Raúl, no ha aparecido en ningún acto público ni político, desde el 31 de julio del pasado año, cuando fue sometido a una severa y prolongada intervención quirúrgica intestinal, pero sí ha recibido visitas especiales y esporádicas de dirigentes políticos internacionales, como el presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías.
Para el distinguido galeno español García Sabrido, quien ejerce en el centro asistencial público madrileño, explicó que “hasta donde conozco la situación y el estado de salud de Fidel Castro, puedo asegurar que no padece enfermedad maligna alguna que se le haya detectado hasta el momento, y su proceso de recuperación está dentro de lo normal, dentro de un estado benigno pero con una serie de complicaciones que le prolongarán la convalescencia que está llevando a cabo’’.
García Sabrido, quien estuvo en La Habana, Cuba, el pasado 19 de diciembre, en una visita exclusiva al mandatario cubano, ya había concurrido a la isla caribeña en su calidad de conferenciante, al asistir al IX Congreso Internacional de Cirugía, que se efectuó en la capital cubana entre el 7 y el 10 de noviembre del pasado año.
El autorizado diagnóstico sobre el estado de salud del dirigente cubano por parte del galeno español, contradijo por completo las informaciones internacionales, por medio de las cuales varias publicaciones señalaban que padecía cáncer y en algunos otros medios, que sus días estuvieran contados.
Dos semanas antes de que se conociera el dictamen médico del doctor García Sabrido, el periódico “The Independent’’ de Gran Bretaña dijo en una de sus notas sobre su estado de salud, que “Fidel Castro lucha contra un cáncer terminal y podría morir antes de la Navidad venidera’’, porque aparentemente “se negaba a que le fueran practicadas sesiones de quimioterapia’’.
Mientras tanto, el director de Inteligencia de los Estados Unidos, John Negroponte, había sostenido el pasado 15 de diciembre a los periodistas que tienen a su cargo la cobertura de las informaciones de la Casa Blanca, que “todo lo que vemos sobre el estado de salud de Fidel Castro es que no hace falta mucho para su muerte, es cuestión de meses, no de años’’, lo cual podría ser cierto desde el punto de vista de edad y del cuadro clínico que tiene el mandatario cubano, pero alejado de la realidad sobre la inminencia de su fallecimiento como consecuencia de la intervención quirúrgica a la cual fue sometido y ante la posibilidad de que padezca cáncer.
García Sabrido explicó igualmente durante la conferencia de prensa que ofreció en Madrid, España, a su regreso de La Habana, para dar a conocer su opinión personal y científica sobre el estado de salud del mandatario caribeño que “me llamó poderosamente la atención su estado de ánimo, muy jovial por cierto, con gran sentido del humor y con su plena capacidad mental y espiritual de la que siempre ha hecho gala’’.
El distinguido médico español sostuvo que “me asombró su manera de actuar y de pensar, y mostró el dinamismo de un dirigente que tiene todavía muchas capacidades para afrontar sus labores habituales. Todo dependerá de él y de su proceso de recuperación que, desde luego, no será de un día para otro’’.
Al responder inquietudes políticas sobre su presencia en La Habana, el galeno García Sabrido explicó que antes que todo se debe a su profesión, al de ser médico, y por lo tanto, “aun cuando Fidel Castro es un paciente excepcional en el sentido de sus calidades políticas, nada tiene que ver con mi presencia en la capital cubana, pues al fin y al cabo es un paciente, y como tal, lo analicé, lo traté y por eso puedo ofrecer el dictamen médico que les he dado a conocer. Y les aseguro que por el momento, Fidel no tendrá que ser sometido a otra intervención quirúrgica ’’.
En Cuba, nadie habla de la situación clínica y de salud de Fidel Castro, porque la isla, hasta el momento, sigue funcionando dentro del régimen sin complicaciones de ninguna naturaleza, y una representación del Congreso de los Estados Unidos que visitó a la isla a mediados de diciembre pasado, observó con algunos buenos augurios que podrían limarse las asperezas que existen entre los dos gobiernos.
A pesar de esto, en la propia Cuba hay escepticismo sobre las condiciones de salud y de la vida de Fidel Castro… los vientos que soplan no son buenos… y mucho menos, los murmullos de las esquinas, en donde se habla de él como el hombre que ya fue…